SEMANA SANTA

HAZ UN ACTO DE FE
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TRIDUO SANTO. MONASTERIO DE SAN PELAYO
27 marzo, 2024

Fp 2,6-11.
Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 

Comenzamos la Semana Santa. Llegamos al centro de la vida cristiana.

Comenzamos este camino de Jesús marcado por el conflicto, por la incomprensión, por la cruz, pero también por la fidelidad, el amor y la Resurrección. Todos esos contrastes se van asomando estos días.

Pídele a Dios que te deje ser seguidor de Jesús en esta semana, no alguien espectador, no alguien distante. Seguirle es poner nuestra mirada en Jesús, llorar con Jesús, sentir con Jesús. Ante el horror del mal y del sufrimiento, que también hoy, lo estamos viviendo con las dos guerras abiertas, la fe cristiana se queda en silencio.

El Hijo del hombre tiene que identificarse con todas las situaciones humanas que vivimos y que nos provocamos unos a otros. De aquí, que Jesús tuviera que conocer en su propia carne el dolor deshumanizador de las víctimas. Nada le fue ahorrado.

Enséñanos a vivir desde la inocencia, renunciando a dañar cualquier forma de existencia, porque tu abajamiento, nos enseña a abajarnos.

Lee, ora, medita, contempla.