

Lc 21,5-19.
En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo: (…)
Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.
El último libro de la Biblia nos asegura que el mundo no terminará en el fuego, sino en la belleza. El fin de la historia no es la devastación de la creación, sino el encanto del amante: «Vi una tierra nueva, hermosa como una novia, que descendía del cielo, preparada para su esposo» (Ap 21:2).
«Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas», que equivale a decir «salvaréis vuestras vidas». En este Domingo Mundial de los pobres, haz, un gesto a favor de una persona necesitada. Haz, un gesto. Haz de tu vida, un signo de que Dios Vive.
Lee, medita, ora, contempla.