
Mt 5, 1-12.
Jesús de Nazaret, nos deja un camino de belleza para vivir y recibir como horizonte. La fiesta de todos los Santos, es la oportunidad que tenemos la mayoría de las personas de preguntarnos cómo queremos vivir. Es el momento de recordar de forma agradecida a todos los que nos han precedieron en la fe y en el amor.
«Entre Dios y el hombre es mutua la atracción. Y si Él tira de nosotros hacia sí con infinito tirón, también nosotros tiramos de Él. El cielo nos abraza. Maravíllate primero y comprenderás.»
Es la humanidad que Jesús mismo había dibujado con las bienaventuranzas. Guarda un espacio, para saborear esta Fiesta. Este horizonte.
