

Hoy, comenzamos el Oficio de lecturas, con el Invitatorio: El Señor está cerca, venid a adorarlo.
Y, los ocho días previos a la Navidad la liturgia se orienta a dar una mayor densidad a la preparación para recibir al Salvador. Hay una larga tradición que puede ayudarnos a ir «sintiendo y gustando internamente» lo que se avecina. Tendremos que hacer un ejercicio interior de acunar nuestras entrañas y despejarlas de «afectos desordenados» para que su llegada interpele nuestra vida.
Durante los últimos días del Adviento, las antífonas del Magníficat en la oración de vísperas, la oración de la tarde, tienen una mención especial. Son conocidas como «antífonas mayores» o «antífonas de la O». Se llaman así porque comienzan con la exclamación «Oh». Han sido parte de la tradición de la Iglesia de todos los tiempos.
Cada una de ellas tienen una significación específica. Pero todas apuntan a la venida de Cristo. La Iglesia y el mundo espera con el corazón en vilo la llegada del Mesías y del Señor, el esperado por todos los pueblos. Son un pequeño sumario de cristología y expresan el deseo de la Salvación de toda la humanidad. Estas breves oraciones van dirigidas a Jesucristo, con la admiración de todos por un Dios que se hace carne para estar con nosotros.
DÍA 17. Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo […] ven y muéstranos el camino de la salvación. Pide a ese Jesús, Sabiduría, que muestre caminos para volver a la esperanza y al amor de la fe.
Pastoralsj David Cabrera SJ Sentir y gustar internamente las Antífonas de la Oh.
Hoy, a las 19:00 horas, Vísperas en nuestro Monasterio. La Iglesia está abierta, puedes entrar, rezar y cantar. El Señor está cerca venid a adorarle.