

Estos días son, singularmente densos en los que la liturgia nos ayuda a preparar la celebración inmediata de la Navidad. Si a lo largo de las semanas precedentes, Juan Bautista ha cobrado gran protagonismo, a partir de ahora la mirada se concentra absolutamente en el misterio de la Encarnación, contemplado desde distintos ángulos. Allí donde no aparece claro, José es capaz de escuchar con los ojos de las entrañas y de responder con obediencia determinada, haciendo sencillamente «lo que le había mandado el ángel del Señor». La anunciación a José nos hace tomar conciencia de que la historia de la salvación se va entretejiendo lentamente, en medio de sueños e incertidumbres.
ANTÍFONA DE HOY:
Oh Adonai, Pastor de la Casa de Israel […] ven a librarnos con el poder de tu brazo.
VÍSPERAS a las 19:00 horas. Monasterio de San Pelayo. C/ San Vicente 11. Oviedo